Para poder establecer si se padecen los efectos perniciosos de una mala postura, es preciso plantearse algunas preguntas. Si la respuesta a cualquiera de ellas es, “si” se debe prestar una cuidadosa atención a los hábitos posturales y examinar la posibilidad de pedir consejo a un médico, un maestro de yoga o un preparador experto en la técnica Alexander o el método Feldenkrais.

Es posible que las respuestas a estas preguntas sean negativas, pero aun así se debe prestar atención a la postura para evitar problemas en el futuro y disfrutar de los efectos positivos de una buena postura.
- ¿Tenemos dolores frecuentes en el cuello o sufrimos jaquecas?
- ¿Hemos sufrido lesiones como consecuencia de la tensión continua en determinada zona (dolor que es el resultado de movimientos o posturas que son inherentes a la actividad cotidiana)?
- ¿Tenemos dolores musculares generales o especificas o rigidez muscular relacionada con la práctica de ejercicio físico?
- Al miramos en el espejo, ¿nuestro cuerpo nos parece asimétrico?.
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