La principal causa de intoxicación en los niños es la ingesta de medicamentos. Otras causas frecuentes son la ingestión, la inhalación o el contacto con productos de limpieza, insecticidas, cosméticos o plantas venenosas.

Los síntomas producidos por las intoxicaciones dependen de la sustancia específica involucrada.
Pueden presentarse síntomas digestivos (vómitos, diarreas), respiratorios (ahogo), circulatorios (alteraciones del ritmo cardíaco) o neurológicos (convulsiones, problemas visuales, alteración del nivel de conciencia).
Actuación:
- Si la intoxicación se ha producido a través de la piel, los ojos o la boca, deben lavarse con abundante agua y durante un buen rato para eliminar totalmente los posibles restos de sustancia.
- Si el niño ha tomado medicamentos o ingerido plantas y está consciente, puede provocarse el vómito estimulándolo con los dedos. No debe provocarse el vómito si el niño está inconsciente o ha ingerido productos corrosivos (amoníaco, lejía, salfumán, petróleo y derivados), pues se producirían lesiones mayores.
- Si el niño está inconsciente, debe colocarse en posición lateral de seguridad y solicitar asistencia de inmediato.
- En todos los casos, incluso los que no aparentan gravedad, es conveniente trasladar al niño a un servicio de urgencias.
Terapias con Plantas
Fitoterapia:
Para inducir el vómito, se prepara una tisana muy concentrada con flores de manzanilla. Si no es necesario provocar el vómito, se recomienda preparar una tisana con una concentración normal de manzanilla junto con hojas de menta para ayudar a aliviar la inflamación local.
La decocción de la raíz de regaliz, es útil para aliviar síntomas digestivos de la intoxicación alimentaría. Para realizar lavados oculares se utiliza una infusión de eufrasia y para lavar la boca, una infusión de manzanilla.
Fuente: http://www.bebesymas.com/
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