Sí, es importante prestar atención a esos personajes que a pesar de estar a la vista de casi todo el mundo, pasan desapercibidos para ellos y para nosotros mismos. Los pies son la Cenicienta de nuestro cuerpo: apoyan todo nuestro peso contra el suelo, soportan calor, agua, magulladuras por correas y cordones, presión por zapatos estrechos, torceduras por zapatillas… ¡y aun así no los queremos! ¿O acaso son ajenas las aseveraciones de distintas candidatas a certámenes de belleza, que dictaminan: “la parte que menos me gusta de mi cuerpo son mis pies”?
Los pies poseen una importancia increíble en el metabolismo del ser humano. Desde la medicina convencional hasta la alternativa, pasando por las terapias de acupuntura, los pies son capaces de transmitir el estado de salud del resto del cuerpo, al punto de influir en el desempeño posterior del mismo. No sería posible imaginarte bella con una postura cansina y falta de sex-appeal. Tampoco puedes hablar de armonía cuando tu cuerpo no funciona como debería hacerlo.
El Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias de los Estados Unidos (NCHS) afirma que las afecciones en los miembros inferiores del cuerpo son una de las principales causas de disminución en la actividad de las personas mayores; incluso, pueden conllevar a dolores de rodilla, cadera y espalda. No en vano se conoce a los pies como espejo de la salud.
Así que esa pareja que ni miras, merece que te reivindiques con ella. Un buen masaje, una exfoliación y un tratamiento adecuado no sólo los hará ver más bellos, sino que los hará más saludables… realzando tu belleza y tu sensación de bienestar.
Por: Marcela
Fuente: Saludybelleza.org, Podiatrists.org




