Los zapatos altos no son una maldición. Simplemente son como las comidas gourmet: no son para todos los días, porque si fuera así perderían su encanto e incluso causarían estragos en el organismo. Aunque distintos estudios han denunciado que el uso de tacones altos desfavorece la salud femenina, considero importante indicar que también existen cosas buenas, muy buenas, por rescatar.
Una de ellas es que el uso de tacones moderadamente altos (de aproximadamente 5 cm de alto) mejora la postura, haciendo que nos veamos más elegantes y bonitas. Excelente, ¿no? Además incrementan la tensión en los músculos de nuestras piernas, tonificándolas gradualmente.
Pero eso no es todo: lucir tacones favorece el fortalecimiento de los músculos pélvicos, disminuyendo las probabilidades de incontinencia urinaria e incluso mejorando nuestro desempeño sexual. Al respecto la doctora Esther Balac mencionó hace varios años, en un artículo para el periódico El Tiempo, que ése sería un buen motivo para no bajarse de sus zapatos así le incomodaran un poco… y que ya podía entender los motivos por los cuales algunas mujeres durante su intimidad se despojaban de todo, excepto de sus tacones.
Mujeres, aprovechemos los regalos que nos ofrece la parte inferior de nuestro armario. Pero no abusemos, todo en exceso es malo. Reservemos un día cada dos semanas, o cada semana, para esta peculiar rutina de ejercicios.
Por: Marcela
Fuente: Educasexo.com, Mujer.com
Imagen: Ask

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