El pescado es uno de los alimentos más discriminados por las épocas del año, gracias a la tradición de la Semana Santa, específicamente los rituales de vigilia. Por esto, es importante mencionar que el pescado no es sólo un alimento que puede ser consumido sin necesidad de esperar la llegada de la Cuaresma, sino que además es uno de los que más beneficios otorgan a nuestro cuerpo.
En primer lugar, el pescado es una excelente fuente de Omega3, un ácido graso que contribuye al buen funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular. Además, contiene vitaminas A, B1, B2, B3, B12, D, ácido eicosapentaenoico y ácido docosahexanoico, que en conjunto previenen las enfermedades cardíacas como arritmias y formación de coágulos, ayudan a disminuir los niveles de triglicéridos y las placas arterioscleróticas, mejorando la presión y la salud. Y también se asocian con la prevención del cáncer.
De esta manera, el pescado no es únicamente delicioso sino lo suficientemente saludable como para que se recomiende su consumo dos veces por semana para asegurar un buen desempeño de nuestro corazón.
Por: Marcela
Fuente: Revistafucsia.com

