La piel seca es una condición hereditaria que se ha hecho un lugar en la lista de los mayores dolores de cabeza de las mujeres, y en algunos casos de los hombres, ya que los niveles de envejecimiento y desgaste son mayores en este tipo de pieles, y además las caricias duraderas no son tan placenteras si se presenta esta particularidad cutánea. En ciertos casos esta resequedad puede asociarse a enfermedades crónicas como la diabetes.
Para combatir la resequedad se proponen varios “ardides cosméticos” que realmente son muy simples, pero que demandan perseverancia si se desean buenos resultados:
- En primer lugar se recomienda tomar una ducha corta, cuya duración sea inferior a 5 minutos, para evitar la pérdida de humedad y el arrugamiento cutáneo.
- Segundo, utilizar agua tibia para el baño en lugar de agua caliente. Además, evitar el uso diario del jabón en el rostro y restringirlo hasta dos veces por semana; en estos casos se debe emplear un jabón suave, diferente al que se usa para la limpieza del cuerpo.
- Además, evitar exfoliantes agresivos y utilizar cremas hidratantes diariamente.




