No es un tema tan sencillo, porque de hecho el asunto tampoco lo es. La temperatura corporal, que parece un elemento de poca o nula importancia, es el que se comporta como uno de los tantos indicadores del estado de nuestro organismo. Por esto sabemos que por encima de los 37°C de temperatura se habla de fiebre, y que ésta es indicadora de alguna infección o cualquier anomalía.
Algo un poco más sorprendente y menos conocido es el hecho de que no todos los puntos de nuestro cuerpo se encuentran a la misma temperatura, independientemente de si están cubiertos o no. Por ejemplo, al tocar nuestro estómago o nuestra papada encontraremos que están mucho más calientes que nuestras piernas o brazos, o que el resto de nuestro rostro.
Si dichos puntos llegan a una temperatura inferior estaremos entrando en un estado de hipotermia severo. De la misma forma sucede con nuestras orejas y dedos: si ellos llegan a alcanzar un punto de frío cercano al congelamiento, experimentaremos la muerte.
Entonces por favor, tengamos cuidado con la regulación de la temperatura de nuestro cuerpo, y así estaremos aportando al cuidado de nuestra vida.
Fuente: Portal Medline Plus

